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La Fernandina - Desde Cienfuegos, Patrimonio Cultural de la Humanidad

Personalidades

Marcelino Guerra, Rapindey, mas alla de nuestra geografia.

Marcelino Guerra, Rapindey, mas alla de nuestra geografia.

Marcelino Guerra es una de esas numerosas figuras de la música popular cienfueguera cuya impronta ha marcado el quehacer de las nuevas generaciones de compositores e intérpretes, más allá de la geografía local. 
En 1999, el sello discográfico cubano Bis Music estrenó “De Bahisón a Rapindey”, un fonograma nacido en los estudios cienfuegueros de grabación “Eusebio Delfín”. Bahisón era, entonces, un proyecto musical dirigido por el maestro Felito Molina, a quien “le había caído en las manos, algo que andaba por ahí de Marcelino Guerra”: nada menos que una grabación casera registrada en cassette por “Rapindey”, en algún momento de su estancia en España. La “joya” fue a parar a manos de Lázaro García que la convirtió en “una linda manera de recordar” al autor de temas imprescindibles al hacer la historia de la música cubana.
Aunque, hasta hoy, no se precisan fecha ni lugar exacto de su nacimiento, Marcelino Guerra es cienfueguero. Lo de “Rapindey” le viene por la agilidad con que daba los recados.
Superada la etapa adolescente, que transcurrió en Santi Spíritus, para 1930, La Habana se convierte en su lugar de residencia; Marcelino llega a la capital cuando los boleros amenazaban pasar de moda pero, sólo año después, ya forma parte de la nómina de agrupaciones como el “Septeto de Ignacio Piñeiro”, el “Cauto”, de Manuel Borgellá, y el “Siboney”; comparte escenarios con Panchito Riset o Reinaldo Hierrezuelo, y estrena temas en coautoría con Julio Blanco Leonard, Bienvenido Julián Gutiérrez y Panchito Calvo, en composiciones como “La clave misteriosa”, “Convergencia” o  “A mi manera” que son popularizadas, a través de orquestas como la de Cheo Belén Puig, Anacaona, Mariano Mercerón y la banda gigante de su coterráneo Beny Moré.
En 1944, Marcelino viaja a New York para grabar varios números, la oportunidad de alternan escenarios con figuras de la talla de Chano Pozo y Dizzy Guillespie; en Manhattan, sus composiciones son interpretadas por grupos como el “AfroCubans” de Frank Grillo, Machito, del que Rapindey pasa a ser cantante y voz líder. Este mismo año conoce al Trío “Los Panchos” que popularizan su tema “Me voy pa’l pueblo”. En la década del ´60 deja la orquesta y se enrola en la marina mercante hasta que el productor de discos René López lo contrata para grabar varios de sus temas.
Radicado en El Campello, Alicante, España, Marcelino Guerra se las ingenia para dejar una memoria sonora de los días signados por el aire de la despedida. Y así, como lo sintió, entonces, lo escuchamos ahora junto al maestro Felito Molina y Bahisón; merecido y sincero tributo de Cinfuegos y Cuba a Rapindey.


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ENTREVISTA AL MASTER ARUITECTO IRÁN MILLÁN CUÉTARA, DIRECTOR DE LA OFICINA DEL CONSERVADOR DE LA CIUDAD DE CIENFUEGOS. . Periodista:Nadia Herrada Hidalgo

ENTREVISTA AL MASTER ARUITECTO IRÁN MILLÁN CUÉTARA, DIRECTOR DE LA OFICINA DEL CONSERVADOR DE  LA CIUDAD DE CIENFUEGOS. . Periodista:Nadia Herrada Hidalgo

PERIODISTA.  Sé que este evento de Ciudades patrimoniales en Cienfuegos, estaba funcionando incluso antes de que surgiera la Oficina del Conservador.  Nos gustaría una valoración general de cuánto ha evolucionado el evento hasta hoy y de los principales retos que tienen el evento y la Oficina del Conservador de Cienfuegos.
IRÁN MILLÁN CUÉTARA.  Sí, desde hace unos años venimos trabajando estos encuentros, que nacieron estando nosotros en Patrimonio Cultural,  que le teníamos otro nombre, pero el objetivo era muy común al actual, ¿no?  Y eso aglutinaba sobre todo a las ciudades cubanas del siglo XIX, que era el punto o la fortaleza que podía tener Cienfuegos.  Después nos dimos cuenta de que era un marco más estrecho y logramos la incorporación de otras ciudades fundadas en diferentes momentos.
Después que se funda o se crea la Oficina del Conservador hace seis años, que los cumplimos el 1º de diciembre, y viendo la caracterización que tiene cada Oficina del Historiador o del Conservador, estamos tratando de buscar un perfil --además, por la red se está trabajando esto--, y que cada evento que se haga en uno de los territorios en los diferentes momentos tengan una temática diferente y que no haya coincidencia, porque realmente no es el objetivo.
Y en el caso que nos ocupa, bueno, la evolución ha sido notable porque ya antes de crear la propia red existían las Oficinas del Conservador o del Historiador, funcionábamos como una red no oficial pero sí como una gran familia, lo que nos permitía la presencia en diferentes momentos de diferentes ciudades patrimoniales.
Una vez que se crea la red, esto nos ha ayudado a visualizar más este tipo de encuentros en cada una de las ciudades patrimoniales; y tenemos que seguir perfeccionándolas, porque así nos va especializando cada ciudad y su evento con una problemática diferente una de otra, y que al final coincidan en el objetivo común, que es la preservación del patrimonio y sobre todo el mejoramiento de calidad de vida de su población.
En este caso la provincia, la Oficina, ha adquirido la mayoría de edad, por llamarle de alguna forma, con un equipo muy profesional que tenemos en la actividad de promoción cultural y relaciones públicas, con un equipo muy fuerte; hemos incrementado la membresía, se han hecho reajustes en la dirección de la subdirección y ha hecho un despegue en este año increíble.  Y por eso creo que la temática que nos ocupa se ha convertido como en un tributo al trabajo y a los resultados de Cienfuegos.
Hoy día, para que tengamos una idea, la Oficina es el centro de la promoción cultural del Centro Histórico, todas las entidades de cultura, todas las entidades, tributan su programación y la coordinan con nosotros para colocarlas en el ordenamiento de esas actividades en el Centro Histórico.  A todas les autorizamos por nuestra Oficina no el permiso sino la anuencia de ese tipo de acción cultural.
Esto nos parece ahora increíble, cómo una Oficina con tan pocos años ha logrado centralizar, y sobre todo el reconocimiento de los implicados.  Yo no quiero hablar del Gobierno y del Partido porque esto aquí en Cienfuegos es un mérito que la Oficina se ha ganado.  No hay una acción ni del Gobierno ni del Partido que vaya en contra de la programación de la Oficina, al contrario, no se toman atribuciones si la Oficina no aprueba cualquier tipo de acción cultural en el Centro Histórico, ningún uso del espacio público, etcétera, etcétera, etcétera.   Y al ver esto, todos los implicados de la Ciudad, por supuesto, respetan esta línea en el territorio, y eso nos ha ayudado mucho.
Además, con la dirección de Cultura mantenemos una relación muy estrecha, respetuosa, pero las máximas autoridades confían en la Oficina del Conservador para esta proyección porque hemos logrado una estabilidad en actividades sanas, en espacios nuevos donde participe la población, tenemos un poder de convocatoria, lugares decentes, y se ha destruido el mito de que las actividades culturales tienen que ser de fiesta y pachanga y la gente sin camisa y tomando ron. Es decir, nosotros damos este tipo de actividades, y todo lo que tú veas en este evento no ha costado un CUC, todo ha sido por la cooperación que nosotros les brindamos a todos los organismos.  Por ejemplo, el hotel Jagua ha puesto en función de nosotros todo lo que sea.  La gente dice: ¿Cómo ustedes logran que los músicos no les cobren?  Porque nos hemos ganado el apoyo de los músicos y ellos nos dicen: No, lo único que nos interesa es la promoción.  Y eso realmente nos ha dado una autoridad en estos momentos tan difíciles, donde el momento se impone en cualquier tipo de relación o de vínculo, que habla muy en alto de la Oficina.
PERIODISTA.  ¿Retos?
IRÁN MILLÁN CUÉTARA.¿Cuál es el reto?  Realmente tenemos muchos retos, porque solo nos han aprobado, después de casi un año y medio o más de la propuesta de la modificación del objeto social, una modificación que nos permite el cobro de los servicios técnicos que realizamos, nos permite la comercialización de todo lo patrimonial que podemos ofertarle a la población: artesanía patrimonial, libros, folletos, postales, etcétera, y nos permite cobrar todas las restauraciones, tanto en edificaciones como en monumentos conmemorativos, que hasta ahora todo lo estábamos haciendo gratuitamente. Esto no es nada para lo que nosotros queremos, pero es la antesala para engrasar el sistema económico, que no tenemos experiencia de cómo funciona.  Y eso creo que nos va a venir bien porque son acciones modestas, es poco lo que nos han aprobado, pero nos vamos a ganar el derecho a incrementar esto.
Con Fernandina Radio, tenemos todo el equipamiento y todas las condiciones para una emisora local, emisora cultural o emisora de la ciudad, como le llamemos, pero ustedes conocen las restricciones que tiene el ICRT que, exclusivamente, excepto la de Eusebio Leal, como me dijeron, todas las demás tienen que formar parte del sistema del ICRT.
PERIODISTA.  Habana Radio le dara asesoría metodológica.
IRÁN MILLÁN CUÉTARA. Bien, entonces nosotros estamos buscando una sombrilla que nos proteja porque realmente hemos adquirido todo el equipamiento, nos faltan algunas cosas, pero para que funcione como una emisora.  Tenemos un personal muy competente, compañeros que trabajaron en la emisora provincial veinte y veinticinco años, muy competentes.
PERIODISTA.  Pero eso se puede hacer a través de la red,  que la red tenga su red de emisoras.
IRÁN MILLÁN CUÉTARA. Bueno, ahora ellos tuvieron un intercambio allá y traen una idea.  Yo aproveché con la presidenta del Gobierno y le abordé eso --usted sabe que estos viajes propician muchas cosas--y ella dijo que está en la mejor disposición.  ¿Por qué?  Porque, por ejemplo, cada vez que hay un pase directo o un programa directo con La Habana lo hacen directamente de Fernandina Radio.  Radio Taíno, todos los programas directos para La Habana no los hacen en la emisora provincial, los hacen en la nuestra, con cable directo.  Es decir que hay un reconocimiento, adonde van todas las autoridades del territorio a hablar, o con lo que lo soliciten, de forma que una radio base se ha convertido en el centro de la actividad radial.   Además, la demanda de la población en las asambleas de circunscripción de por qué no se oye en otros lados, que por qué no se convierte en emisora.
Yo pienso que tenemos retos, sobre todo retos económicos.  Yo no tengo preocupación por las transformaciones económicas que estamos recibiendo porque es una ciudad chica, es un centro histórico bastante conservado donde existe una disciplina --parece que una disciplina férrea--, en cuanto a las aprobaciones de las licencias de obras, porque somos muy conservadores.
Pero yo digo que para abrirse siempre vamos a tener tiempo, es mejor tener un control. Con los cuentapropistas esto ha sido una batalla, pero hoy día podemos mostrar una ciudad donde el cuentapropista no está usurpando el espacio público, donde  hay  una disciplina, donde la Oficina determina con un apercibimiento un plazo determinado, y no ha habido el primer apercibimiento que hayamos hecho que no haya tenido resultados.  Porque una información de la Oficina a la Dirección de Trabajo… Además, las personas lo saben, porque no solo les decimos que no, sino que vamos allí y los asesoramos sobre cómo hacerlo.  Nosotros a ninguna solicitud de licencia de obra que viene le decimos que no.  No se aprueba lo solicitado pero se aprueba y le hacemos el croquis y le hacemos la propuesta de lo que le aprobamos, porque la población necesita una respuesta a su problema.
Por supuesto están las manzanas de obras del Centro Histórico que son sagradas, pero  hay otras manzanas dentro del Centro Histórico donde aprobamos las divisiones de viviendas cuando tienen las condiciones; es decir que estamos --pienso yo-- flexibilizando sin afectar el valor de conjunto, que es el ángel que tienen nuestros centros históricos.
Entonces, en conclusión es una ciudad todavía manejable, es una ciudad que tenemos un equipo muy competente.  Yo no me puedo quejar, tengo todo lo que más vale y brilla de la cultura local y provincial en mi Oficina, que prestigia la Oficina.   Tú puedes salir una semana, quince días, que ahí se sigue trabajando. Vino Leal, y yo no estaba aquí.  Después llamó para disculparse.  Dice: ¿Cómo voy a ir a tu ciudad sin saber que tú no estabas ahí?  Llamó dos días antes que venía.  Dice: “Pero no me hizo falta que Irán estuviera –eso se lo dijo a Monteagudo allá y se lo dijo a la secretaria del Partido-- porque me di cuenta de que aquello funciona aunque Irán no esté”.  Y yo, por supuesto, soy muy inconforme, quisiera más porque es una ciudad que merece mucho, que pudiéramos lograr mucho más.
Ahora estamos haciendo el plan para el bicentenario de la ciudad.  
PERIODISTA.  ¿Y cuándo es el bicentenario?
IRÁN MILLÁN CUÉTARA. En el 2019.   ¿Pero hemos hecho?  Hemos hecho una serie de consultas a diferentes actores donde ha arrojado desde el punto de vista material y espiritual lo que queremos para el bicentenario.
Ahora eso lo estamos concluyendo,  se va a aprobar en la Asamblea Provincial y se va a constituir la comisión que va a monitorear la incorporación de cada acción en el plan del presupuesto de cada entidad para el  año 2014, para el 2015, de forma de arribar al 2019 con un resultado, y no va a ser una actividad por el bicentenario sin que quede nada para la ciudad.
Es decir, cuando ya con esta voluntad de la provincia te utilizan a ti por el  prestigio --modestamente tengo que decirlo-- que ha alcanzado la provincia, te das cuenta de que hay una confiabilidad que te es más fácil trabajar, porque nunca ellos  han dicho ni han dado un criterio en contra del que nosotros hemos dado; al contrario, son muy respetuosos, y eso te ayuda mucho.
Ahora en este viaje a Ecuador fuimos con la Presidenta del Gobierno en la provincia y viene muy muy sensibilizada con el patrimonio, con la colaboración internacional como complemento del desarrollo del Centro Histórico.
En fin, creo que Cienfuegos tiene condiciones para ser todavía superior lo que podamos hacer,  pero necesitamos economía, que todavía no la tenemos.
PERIODISTA.  Pero la van a tener.  Muchas gracias.


Clotilde Antonia del Carmen Rodríguez López “La Hija del Damují”

Clotilde Antonia del Carmen  Rodríguez López “La Hija del Damují”

Nació en Cienfuegos el 3 de junio de 1829. Fue la primera poetisa reconocida por su talento artístico en nuestro territorio. También se destacó como dramaturga y pedagoga, faceta en la que su mayor mérito consistió en enseñar gratuitamente la instrucción primaria a niños pobres. Su mayor aporte al territorio fue el diseño y confección de la bandera de Cienfuegos y este hecho sirve para aludir a otra de sus más significativas virtudes: su patriotismo e independentismo. Nuestra bandera, inspirada en los colores de la bandera francesa, símbolo desde 1789 de los ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad, fue elaborada por esta patriota para que sirviera de estandarte a las tropas cienfuegueras que se alzarían en armas el 7 de febrero de 1969, durante nuestra primera campaña independentista de la metrópoli hispana. En manos del también revolucionario cienfueguero German Barrios Houard, quien alcanzara el grado militar de Teniente Coronel y Jefe del Estado Mayor del General Adolfo Fernández Cabada, nuestra bandera expresó el sentir de los más dignos ideales de emancipación de esta región

PRESERVAR UN PATRIMONIO MUNDIAL.Entrevista con el Conservador de la Ciudad de Cienfuegos

PRESERVAR UN PATRIMONIO MUNDIAL.Entrevista con el Conservador de la Ciudad de Cienfuegos

FOTO: ALAIN MARTINEZ
En más de una ocasión, el ejercicio periodístico de un colega ha requerido del auxilio, siempre puntual, del diccionario; justo entonces suele repararse en lo acertado de esa popular denominación con la que acostumbra a identificarse dicho texto: “mataburros”. Harto probada la eficacia de este instrumento lingüístico, partamos del significado de dos de las innumerables voces que contiene, a partir de las cuales usted podrá comprender la problemática sobre la que le propongo reflexionar.
Ordenanza: Conjunto de preceptos referentes a una ciudad o comunidad. También, mandato, disposición, arbitrio y voluntad de alguien.
Regulación: Acción y efecto de regular. Ajustar el funcionamiento de un sistema a determinados fines.
Agreguemos a estas precisiones iniciales, algunos componentes históricos: la ciudad en que vivimos usted y yo hoy, nació como colonia en 1819 y por una normativa de 1798, según la cual, la fundación debía realizarse en el lugar escogido por los hermanos Lemaur y atendiendo a las Leyes de Indias que aseguraban uniformidad, homogeneidad y correcta apariencia a las construcciones. La determinación del tamaño de las parcelas, la tipología arquitectónica de los edificios, los materiales a utilizar quedarían regulados, desde entonces, así como otros muchos aspectos de la vida en el ámbito urbano traducido en ese espacio de convivencia colectiva que es la ciudad.
 Así, de acuerdo a las Ordenanzas Municipales de 1856, compuestas por 13 capítulos y 169 artículos, quedó determinado el funcionamiento de la Villa de Cienfuegos y proyectado el desarrollo cultural, económico y social de la que sería la próspera y moderna Ciudad de Cienfuegos, a partir de 1880. En 1895 ven la luz nuevas Ordenanzas Municipales, ampliadas ahora a 66 capítulos y 1072 artículos, cuerpo regulatorio que se contiene los deberes y derechos ciudadanos y dicta la obligatoriedad del cumplimiento de tales ordenanzas; sus conceptos urbanísticos se mantendrían vigentes hasta 1999, cuando se aprueba otra versión del documento, de consulta ineludible para técnicos, proyectistas y especialistas de esta actividad, y la población, en general.
A no dudar, la funcionalidad de una ciudad, está condicionada por numerosos aspectos de su dinámica social, económica, política, cultural, ambiental…. A nivel individual, una de las expresiones más palpables de desarrollo es el nivel de civilidad alcanzado por sus habitantes, entiéndase, la comprensión cabal de que, más que necesario, resulta imprescindible ser disciplinados en el espacio colectivo, respetuosos de las normativas que regulan la convivencia ciudadana. El resquebrajamiento de esa disciplina conduce  a la “crisis”… también, de valores.
Pongámonos de acuerdo, entonces, a lo largo de la historia de la humanidad, la voluntad de orden ha estado asociada a desempeños, individuales o grupales, inteligentes. Acortemos el camino de los ejemplos y vayamos al grano: Cienfuegos se ha desarrollado, durante casi dos siglos, atendiendo a esa voluntad de orden, de disciplina, de armonía y belleza heredada de sus primeros habitantes, gracias a cuyo empeño, su Centro Histórico Urbano constituye el único ejemplo de ciudad decimonónica que, en América Latina, es Patrimonio Cultural de la Humanidad (PHC).
Una de las instituciones directamente vinculadas con la preservación de los valores que han situado a Cienfuegos en la Lista del Patrimonio Mundial es la Oficina del Conservador de la Ciudad (OCCC). Para los especialistas que laboran en el área técnica de esta entidad, la Regulaciones Urbanísticas constituyen un instrumento de trabajo fundamental. Sobre cómo participa la OCCC, junto a organismos como Planificación Física, Vivienda y el Arquitecto de la Comunidad, CITMA o Comunales, entre otros, en la preservación esos valores que distinguen a la Perla y garantizan la satisfacción de la población centrosureña, así como de quienes la visitan, dialoga el Máster Arquitecto Irán Millán Cuétara, Director de la OCCC, con 4 años de creada:
- Máster Arquitecto, al referirse a la creación de la Oficina del Conservador, apenas dos años después de que fuera declarado el Centro Histórico Urbano de la Perla como Patrimonio Cultural de la Humanidad (PCH), declaró: “era imprescindible crearla para que se convirtiera en el órgano rector de la preservación, tanto material como espiritual, del patrimonio cienfueguero”. Desde el punto de vista jurídico, ¿cómo se traduce este objetivo?
- Se aprueba la OCCC porque existen las leyes # 1 y # 2  de la Asamblea Nacional; la primera, del Patrimonio Cultural y, la segunda, de los Monumentos Nacionales y Locales, y posteriormente se materializa el Decreto Ley 55 que es la instrumentación de dichas leyes. Recordemos que Cienfuegos desde 1995 ha sido declarada Monumento Nacional en su Centro Histórico (CH), y desde esa fecha ya está amparado por dicho cuerpo jurídico.
¿Por qué surge la Oficina? Realmente era impostergable crear una entidad que llevara a vías de hecho, sobre el territorio y sobre un bien que ya en el 2005 se declara Patrimonio Cultural de la Humanidad, todas las regulaciones, leyes, lineamientos de las ciudades con estos altos valores patrimoniales, por lo tanto, cuando se declara Cienfuegos PCH era porque existía este fundamento legal que amparaba si ese bien se declaraba que iba a estar protegido por las leyes.
Una vez que se crea la OCCC, lo  que es un resultado, ya que el sistema de patrimonio cultural no contempla la materialización o la instrumentación del cuidado y preservación, en toda la extensión de la palabra, de un área declarada, nace como órgano rector de toda la preservación, tanto material y espiritual de la ciudad de Cienfuegos. En su objeto social, en la misión de la oficina, está esa responsabilidad ante Cuba, ante Cienfuegos y ante el mundo; nuestro objeto social es la materialización de todas las regulaciones urbanas, indicaciones que tiendan a ir a la preservación de ese bien que bajo ningún concepto podemos permitir, como ha ocurrido en otros países que perdieron la condición de PCH, por violar dichas regulaciones.
En el caso de Cienfuegos, se reúnen en la misma la presidencia de la Comisión Provincial de Monumentos y la dirección de la OCCC. Esta oficina funge como el brazo técnico de dicha Comisión, por lo que todas las acciones que se vayan a realizar en la misma tienen que contar con la aprobación de ésta y de la OCCC, ¿por qué?, porque tenemos la obligación de velar, independientemente de quien sea el propietario del inmueble, que toda acción que se ejecute por los mismos esté subordinada al Plan de Manejo para la Preservación del Centro Histórico que tiene aprobado la oficina. Lo que hacemos no es más que puntualizar las Regulaciones Urbanas aprobadas en el Plan de Ordenamiento Territorial por la Dirección Municipal de Planificación Física, atemperarlo para el CH que es un área de la ciudad más chica , con las especificidades que nos dan la leyes # 1 y # 2, y el decreto ley 55 . Es decir que no es que estamos haciendo regulaciones nuevas, digamos, para los cuentapropistas, NO, estamos puntualizando algunos aspectos pero nutriéndonos de la base legal de dichas leyes y de las regulaciones urbanas que tiene aprobada la Asamblea Municipal del Poder Popular, lo que se convierte en Ley Local, independientemente de las resoluciones emanadas del Gobierno Provincial que faculta a nuestra oficina, en mi persona, como única entidad que puede autorizar el uso del espacio público en el CH, independientemente que escuchamos los criterios de los compañeros de Planificación Física y demás. Nuestro criterio en las consultas tanto de Planificación Física como de la vivienda, es definitorio, si nuestra oficina no la aprueba realmente ninguno de los dos organismos puede aprobar pues somos los órganos rectores de la atención, cuidado y desarrollo, porque necesitamos desarrollarlo, del centro histórico.

- Pero además de ser un ente de consulta y estar al frente de esa instrumentación y organización del uso del espacio público, así como del cuidado y preservación de los inmuebles ubicados en el CH, ¿es también la Oficina del Conservador una entidad de control, le compete esa instrumentación?
- Nuestra oficina no tiene contemplado inspectores, nosotros como fiscalizadores y que tenemos que rendir cuenta a la UNESCO, a partir de monitoreos periódicos sobre el CH, detectamos cualquier tipo de violación que no ha sido aprobada por nuestra oficina e inmediatamente, si es estatal, se lo comunicamos a las direcciones provincial y municipal de Planificación Física y, si es particular, a la Dirección de la Vivienda para que, a través de su cuerpo de inspectores, hagan cumplir lo que está establecido en las regulaciones. Está muy bien definido en el permiso que se otorga qué No puede o debe hacer ese ciudadano, o ese centro de trabajo, es decir, que tenemos un trabajo muy estrecho entre la oficina como ente de monitoreo, por decirlo de alguna forma, y una serie de organismos que velan por el cumplimiento de lo que está establecido en cada área de atención; de esa forma nos complementamos.
Paralelamente, nosotros también realizamos apercibimiento, un documento que le hacemos llegar al usuario cuando vemos que están violando cualquier tipo de regulación; lo revisamos y le damos un período para que resuelva el problema y de NO resolverlo se lo hacemos llegar a éstos órganos que tienen  cuerpo de inspectores para que  materialicen la multa directamente, es decir, que este es un trabajo sistémico entre los diferentes actores de la ciudad nosotros como el ente integrador de todos los implicados que tributan al CH y la zona de protección.
- Desde el 2003, el IPF, la Red de Ciudades Patrimoniales, el Grupo Integral para el Desarrollo de la Capital, los Órganos del Poder Popular, entre otros, han comenzado a desarrollar un proceso de actualización de las Regulaciones Urbanísticas, o sea, revisar los códigos y ordenanzas que han llegado hasta nuestros días y atemperarlas con la vida y el desarrollo cultural, social, económico, jurídico del país. ¿Qué implicaciones tiene para el centro histórico cienfueguero este proceso de actualización?
- Revolución es cambiar todo lo que deba ser cambiado para dar un salto superior en el desarrollo del país y esto no se queda para algunas esferas políticas y demás, nos compete a todos. La ciudad es un ser viviente que constantemente está llenando  sus pulmones con nuevos aires y nuevas actividades que modifican de alguna forma comportamientos tradicionales. Tengo que hacer mención, también, al concepto de patrimonio: cuando se empezó a trabajar este concepto, allá por los años 80, muchos de los cienfuegueros lo veían como algo despectivo porque la ciudad era muy moderna, y realmente costó mucho trabajo inculcarle a todos, incluyendo al gremio de profesionales de la construcción, que Cienfuegos tenía valores patrimoniales, solo se consideraba como tal aquellas ciudades antiguas, las 7 primeras villas fundadas por Velázquez, en el siglo XVI. En ese momento, a nadie le pasaba por la cabeza que una ciudad fundada en el siglo XIX, con conceptos de modernidad, higiene y orden como Cienfuegos, pudiese ser catalogada como Monumento y éste fue el pasaporte para que, 10 años después, se reconociera en el mundo entero que estas ciudades modernas tenían valores universales excepcionales. Las regulaciones, igual que nuestros hijos, se parecen más a los tiempos que a los padres; constantemente  se le han hecho diferentes modificaciones a las regulaciones, a las ordenanzas urbanas de la ciudad. En estos momentos está en su fase final las regulaciones urbanas aprobadas por el Instituto Nacional de Planificación Física que, por supuesto, tiene un acápite para el CH debidamente compatibilizado con nuestra oficina y la Comisión Provincial de Monumentos, para que todo salga en un solo documento rector y que la población la consulte y la conozca. La ciudad no es la misma de hace 30 años y lo importante es salvar su esencia, aquello que nos hace singulares y define a Cienfuegos. No es lo mismo una situación en la periferia del CH que en Prado y San Fernando, por eso hemos hecho una sectorización para llegar a las manzanas de oro como le hemos llamado, áreas que son definitorias en la imagen física, en la historia física de Cienfuegos. Para esta zona las regulaciones son más rígidas, o más limitadas, en cuanto a sus transformaciones que otras del propio CH.
Recientemente participamos en una reunión nacional de la UNEAC, en La Habana, donde presentamos exponentes de proyectos realizados por arquitectos, diseñadores cienfuegueros, de una alta valía, por el prestigio que le están otorgando al CH y con un lenguaje contemporáneo, porque creo que puede coexistir la tradición con la modernidad respetando esas regulaciones urbanas que es un reto para los diseñadores contemporáneos; tenemos que proyectarnos sobre una parrilla que existe y que tiene un reconocimiento mundial pero, también, tenemos que lograr que la nueva acción urbanística brille, que también tenga su identidad y, por supuesto, otorgue valores a ese reconocimiento de Patrimonio Mundial. Estamos en un buen momento, dentro de poco debemos tener lista la actualización del reglamento para el Boulevard; estamos confeccionando el de la calle 29 o Corredor Santa Isabel, porque si no se conoce sobre qué bases desarrollar una determinada  actividad no puede desarrollarla. A veces aplicamos una multa que puede ser una victoria pírrica, porque el objetivo es evitar la multa y lograr cuidar la higiene, sacar la basura, en horario nocturno, no botar el agua si no es sábado… El triunfo mayor que podemos aportar es la educación constante de la población, en cuanto a nuestras Regulaciones Urbanas, pues si las conoce, estamos seguros de que las va a respetar más, y es lo que hoy en día aún no hemos podido lograr.
- El actual proceso de reordenamiento económico cubano ha dado lugar al surgimiento de nuevas formas de empleo no estatal como el “cuentapropismo”; en espacios pequeños contienden los intereses de varios negocios, por lo general, con ofertas semejantes. Llamar la atención del cliente y satisfacer sus necesidades ha condicionado la búsqueda de soluciones arquitectónicas y de marketing que, en muchos casos, atenta contra la imagen de la ciudad, así como la integridad de sus espacios urbanos donde se ven comprometidos aspectos vitales, entre otros, higiene, salubridad, contaminación sonora… ¿Cuál es la situación, hoy día, del centro histórico urbano sureño y cómo pudiera comprometer la declaratoria de Patrimonio Cultural de Cienfuegos?
- Nos alegra mucho esta apertura y esta presencia de un personal paralelo a la función estatal para ofertar diferentes servicios que de forma legal no existían en nuestra ciudad. Nosotros necesitamos que nuestro centro histórico viva, que sea el sentir de la ciudad, y que todo el que llegue a él buscando una respuesta a sus necesidades lo encuentre pero ese es un gran reto. Es muy fácil cuando el CH se convierte en un área museable, de actividades pasivas para un turismo o para un ciudadano que busca servicios con esa categoría. No es así el caso de Cienfuegos. Uno de los méritos reconocidos por la UNESCO es que el CH de Cienfuegos sigue siendo el corazón de la ciudad. Y es éste el reto que tenemos con estas nuevas expresiones, primero, no existía una experiencia previa; considero que se violentó el otorgamiento de los permisos (a “cuentapropistas”), no se determinó el posible impacto que pudiera tener esta actividad en nuestros CH Patrimonio Mundial, porque no ocurre solo en Cienfuegos, está ocurriendo en Trinidad, en Camagüey, La Habana… Considero que la presencia de múltiples organismos otorgando permisos, sin una correspondencia entre ellos, ha generado que se hayan otorgado en el CH de Cienfuegos  un grupo de permisos que, a veces, no han sido compatibilizados con los diferentes organismos rectores de la ciudad.
En el 2011, la Dirección de Planificación Física ha otorgado  77 permisos, en el CH, de funciones que tienen un impacto visual, porque también hay contaminación visual, no solo sonora, del ornato… La Dirección de Trabajo ha otorgado 138 permisos que el usuario ha considerado que ya con él no tiene que ir a consultar con nadie más y, por supuesto, no se fiscalizan esos permisos. El Centro de Higiene ha dado 91 autorizaciones;  éste si hace supervisiones periódicas pero consideramos que no se va a la esencia del impacto de higiene y ornato que es más amplio que evaluar si los vasos están limpios o si tiene un cubo de agua limpia para fregar los utensilios que utilizan; de este total, la Oficina del Conservador ha sido consultada sólo para 25 de estas autorizaciones.
 Cuando hicimos un balance de estas autorizaciones nos dimos cuenta que el que tiene un permiso no tiene el otro y todos no son necesarios, depende de la expresión física que tendrá ese “cuentapropista”. Esa diversidad de sombrillas, carteles, letreros, mostradores, no favorece la imagen de la ciudad, aunque hay que reconocer la excelencia que tienen los productos que ofertan y eso otorga cualidades a nuestro CH que tenemos que felicitar y tenemos que seguir apoyando, lo que no podemos es seguir siendo partícipes de que ese producto de excelencia se nos entregue a través de una reja, a través de barrotes, que esa grasa caiga al pavimento, que coloquemos un cartón en el piso o del portal del Prado para la grasa, poner un cesto, una caja en la acera, para que los usuarios boten la basura ahí, en un área que no le pertenece al “cuentapropista”, por lo tanto, es ilógico pensar  que esa improvisación sea la excelencia para nuestro CH.
Queremos que permanezcan los “cuentapropistas”, vamos a apoyarlos, independientemente de las regulaciones porque el único objetivo es que su producto esté a la altura de la calidad, no solo de lo que ofertan sino todo lo que lo rodea. No es lo mismo el precio de una pizza, a través de un barrote, que la que se consume en un restaurante; tenemos que salvar la esencia de la gastronomía, de la tradición culinaria cienfueguera. Antes de la Revolución, había muchas quincallas en nuestras cuadras y bodegas, unas mayores, otras menores pero todas esas funciones estaban en el interior de esos inmuebles, de la puerta hacia adentro que es la propiedad que tiene el cuentapropista para accionar sobre ella. Es ilógico que usted cuente con un portal del Paseo del Prado o con una acera de la ciudad como parte de su negocio. El negocio funciona por tres aspectos fundamentales, los suministros, la preparación y oferta y el usuario; los dos primeros son muy importantes pero al usuario no podemos dejarlo de la puerta para afuera, tenemos que incorporarlo a nuestro negocio. Y eso es lo que estamos modificando en los permisos que hemos otorgado y se están otorgando, para que se revise este concepto de Revolución aplicado también a los “cuentapropistas”,  y la ciudad.
El cienfueguero no se merece que lo atropellen visualmente con todo ese caos que le estamos dando diariamente y que no prestigia la ciudad. Ese es el reto que tiene nuestra oficina junto con Planificación Física, con la Dirección de Trabajo, con la Dirección de Higiene, con la propia Asamblea Municipal que aprueba todo esto. Es un accionar en el que tenemos que darnos las manos todos; podemos estar afectados inicialmente pero veremos posteriormente que nosotros podemos tener resultados económicos superiores.
Cuando hablamos de Cienfuegos se habla de buen gusto, de cultura, de calidad visual, a veces dicen que esto no es Cuba, porque es otro ambiente, es un ambiente humano, con calidad de vida. Estamos en un momento preciso pero creo que hay que dar un pare, reflexionar sobre lo que hemos autorizado, perfeccionarlo y echarlo a andar con nuevos bríos, porque necesitamos de los cuentapropistas, la ciudad los necesita, las ofertas de los cuentapropistas son de calidad y eso es lo que queremos, que también la imagen de ellos esté a la altura de la calidad que ofertan y de una ciudad Patrimonio Mundial.

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Martí en Cienfuegos: la posibilidad. Entrevista a la profesora Mirta Luisa Acevedo Fonseca.

Martí en Cienfuegos: la posibilidad. Entrevista a la profesora Mirta Luisa Acevedo Fonseca.

Fotos: Nelson Costa.

América Latina y El Caribe, Estados Unidos o el Viejo Continente; en cualquiera de estas latitudes es posible encontrar una huella de la presencia de nuestro Apóstol, quizás por esa razón, más de un investigador cienfueguero se ha rehusado a la idea de que La Perla del Sur no formara parte de su itinerario, en algún que otro momento de su vida. (P) La indagación en torno a la posible estancia de Martí en el territorio centrosureño conduce hasta la investigadora, escritora y profesora Mirta Luisa Acevedo Fonseca, martiana confesa cuya labor científica ha propuesto más de una tesis en tal sentido: “Pudiera existir algún momento en que Martí niño, acompañando a su padre por “El Hanábana”, que nos queda a unos breves kilómetros, haya incursionado en las zonas de Aguada o Yaguaramas, territorios muy cercanos al lugar donde él estaba y pertenecen a la provincia de Cienfuegos, y pudiera darse el caso que exista un asentamiento jurídico, donde el padre de Martí que era Capitán Juez Pedáneo del Hanábana, haya estado en esa zona y, claro, Martí era quien le hacía la documentación, era su amanuense, y estuviera presente en alguna de estas incursiones, en esta zona cercana a la Ciénaga de Zapata, donde se sabe que estuvo Don Mariano Martí.”
Distinguida con la Orden “Por la utilidad de la virtud”, la MsC. en Estudios Literarios, Mirta Luisa Acevedo Fonseca, ha dedicado una buena parte de sus esfuerzos a la búsqueda de una comprobación documental que ampare cualquier posible especulación acerca de los motivos que pudieron haber conducido a Martí hasta la tierra cienfueguera: “La investigadora cienfueguera, Aida Peñarroche, me hizo notar que el Señor Francisco Sayas Bazán estuvo en Cienfuegos como escribano, en la Escribanía de Difuntos, y a mí me sorprende porque su nombre siempre ha estado vinculado a Camagüey; al verlo aquí me pregunté a qué pudo venir. Luego, con la colaboración de muchos otros investigadores y personas que me ofrecieron documentos, pude encontrar que Francisco Sayas Bazán, como escribano y abogado, tenía acceso a las diferentes familias cienfuegueras, entre ellas, a los Martín Hidalgo y Cavanillas, a la que pertenecía Isabel, una joven de la que se enamora y con la cual se casa, en la Catedral de Cienfuegos, en el año 1846, es decir, los padres de Carmen Sayas Bazán se casaron en Cienfuegos y, si bien ella es de una familia que había surgido de un militar español que entró por Trinidad y luego vino hacia Cienfuegos, su madre vivió una parte de su vida en nuestra ciudad, de manera que, tanto su madre como la familia materna son de Cienfuegos y crean un determinado capital que, evidentemente, pasa a manos de Francisco Sayas Bazán. Al decir que Carmen era de una familia adinerada, no sólo es por la vía del Camagüey, de donde heredó fortuna, sino también por la rama materna que radicaba en Cienfuegos.”
    Si bien resulta muy atractivo, y hasta lógico, suponer que cualquiera de los elementos enunciados por la profesora Mirta Luisa pudieran condicionar una posible estancia del Apóstol, en Cienfuegos, en algún momento de la segunda mitad del siglo XIX, lo que sí no ha lugar para la duda es su estrecha vinculación ideológica y espiritual con algunos centrosureños ilustres de este período histórico: “Hay un descendiente de la familia Fortún, radicada en Cienfuegos, que se casa con una de las hermanas de Martí, Antonia . Luego pude encontrar que Martí tuvo una relación muy estrecha con unos Brunet, dentistas que, de Cienfuegos, fueron a vivir a Filadelfia; y me pareció también muy interesante la relación de Martí con Ana Aguado y Guillermo Tomás, dos músicos cienfuegueros que emigraron a los Estados Unidos y con cuyo trabajo musical aportaron dinero al Partido Revolucionario Cubano y a la causa de la independencia de Cuba.”
Capítulo aparte merece el intercambio breve pero intenso que sostuvieron Martí y la cienfueguera Mercedes Matamoros, considerada por otro consagrado de las letras sureñas, Florentino Morales, como “nuestra mejor poetisa”.
Aunque es de presumir que ambos estuvieran involucrados en los sucesos del Teatro “Villanueva”, no es hasta casi una década después que son presentados Martí y la veinteañera artista, cuyos versos causan una impresión, cuando menos, perdurable, en el ánimo del revolucionario que se apura en dejar constancia de ello, a la usanza de la época, en el abanico de la joven: “Como las plegarias, pura;/ como la cólera, altiva;/ como tus ensueños, triste;/ como la inocencia, tímida;/ tú, la doncella garbosa/ en cuyos ojos anidan/ blandas miradas de tórtolas,/ trágicas luces sombrías…”
La estancia del Apóstol en la capital, entre 1878 y 1879, año en que sale deportado  a España, por segunda vez, propicia un acercamiento a Mercedes, relación que se asienta no sólo en la admiración mutua del quehacer literario de ambos sino en la consonancia de ideales patrióticos y revolucionarios, empatía que, a la vuelta forzada de Martí al país ibérico, suscita los emotivos versos de la Matamoros recogidos bajo el título “Adiós”: “Pronto la nave surcará ligera/ el piélago insondable: en la alta noche/ solitario en la proa el desterrado,/ pálido el rostro y húmedos los ojos,/ buscará en lontananza/ los adorados seres que formaron/ su gloria y su esperanza…”
Nunca más volverían a encontrarse.
Poco después de la abrupta terminación de la contienda del ´95, Mercedes es consultada por el semanario habanero “El Fígaro” para que dé su parecer en torno a la figura a la que debía dedicársele la escultura que se proyectaba emplazar en el Parque Central de la ciudad capital; quince votos, incluido el suyo, determinaron que, para 1904, una estatua de Martí realizada por José Villalta de Saavedra ocupara el área central de esta plaza: “El alma –que hoy evoca el pecho mío-/ del noble ser a quien la patria adora,/ no palpita ni canta: gime, implora,/ bajo ese mármol silencioso y frío…” (“Ante la estatua de Martí” de Mercedes Matamoros).
Documentada o no, o supuesta, a partir de las numerosas posibilidades que brindan las tesis enunciadas por la investigadora sureña Mirta Luisa Acevedo Fonseca, la presencia de Martí en Cienfuegos resulta tan innegable como el influjo de su ideario en el proceso de radicalización del pensamiento revolucionario de los patriotas cienfuegueros enrolados, tanto en la gesta preparada por él, como en la posterior batalla por la liberación definitiva de la nación cubana.


- Menéndez Peláez: el relato de un cienfueguero por el Nuevo Mundo.

- Menéndez Peláez: el relato de un cienfueguero por el Nuevo Mundo.

Enero 12 de 1936: el sueño de un niño nacido en Asturias se hace realidad: Antonio Menéndez Peláez inicia el cruce del amenazador Atlántico, desde Camagüey y en solitario. La hazaña se vería coronada treinta y tres días después, al arribar con su avión monomotor de madera a la ciudad de Sevilla. Europa sólo tuvo ojos para él.
“Mi vida fue de marcha ascendente; lenta, es cierto pero segura”, confesaría, más tarde, impelido por algún reportero asombrado ante la esbeltez y buen porte del piloto de aviación antillano cuya temeridad cimentó la leyenda conocida en la casi veintena de países de tres continentes a los que llevó la bandera cubana.
Asturiano de origen, Menéndez Peláez tocó tierra centro sureña a muy temprana edad; en los altos de una casa comercio ubicada en las proximidades del malecón cienfueguero, mientras observaba el ir y venir del gentío, el adolescente acarició la idea de “ver desde un poco más arriba”. Por correspondencia, comenzó a estudiar aviación y para abril de 1931 ya contaba con el carné de piloto que le entregara una escuela de Chicago.
1933. Tensa situación económica. Pleno machadato. Los pilotos españoles Barberán y Collado hacen noticia luego de su vuelo Sevilla-Camagüey, sin escalas.
1935. Antonio, abrazado a la aventura de regresar a suelo natal como un domador de las largas distancias y la altura ingresa en el Cuerpo de Aviación Naval de la Marina de Guerra Constitucional, en busca de apoyo institucional.
En menos de un año está listo para despedirse de Cienfuegos, a donde regresaría, encantado por una cumanayaguense con la que unió su vida hasta que la muerte lo sorprendió, en pleno vuelo Pro Faro Colón, uno de los más trágicos eventos de la historia de la aviación mundial.
Reconocido como el Héroe del Camagüey-Sevilla, Antonio Menéndez Peláez fue el primer piloto aviador cubano que cruzó el Atlántico en solitario. La hazaña le abrió las puertas de la celebridad y la fama.
Hoy, una tarja colocada por la Oficina del Conservador de la Ciudad de Cienfuegos en el inmueble reconocido como la primera residencia de Antonio Menéndez Peláez en la Perla del Sur, en el número 1 de la Avenida de la Independencia constituyó el colofón de los 33 días de homenaje a este Hijo Adoptivo de la Ciudad, en el aniversario 75 del vuelo trasatlántico; señal para la memoria de locales y visitantes.
Objetos personales de Antonio Menéndez Peláez, entre otros, la “Orden de Honor y Mérito de la Cruz Roja Nacional” y la “Medalla Conmemorativa de la Sociedad Geográfica de Cuba” forman parte de la donación que realizaran descendientes del Héroe del vuelo Camagüey-Sevilla al museo cumanayaguense.

Federico Fernández Cavada y Howard.

Federico Fernández Cavada y Howard.

En Cuba la Guerra de los Diez Años, también conocida como Guerra Grande acogió entre sus protagonistas a un General del Ejercito Libertador que nació en esta tierra del centro sur de Cuba, Cienfuegos, el 8 de julio de 1831: Federico Fernández Cavada y Howard.

Con tan solo 8 años de edad y al fallecer su padre, se traslada en compañía de su madre hacia los Estados Unidos, estableciéndose en la ciudad de Filadelfia donde se gradúa de Ingeniero Civil. (TR) Al poco tiempo se motiva por la arquitectura y la pintura, obteniendo algunos éxitos en esta última. Cuando decide prepararse para viajar a Europa y consolidar sus conocimientos en estas artes, los Estados Unidos entran en la Guerra de Secesión que sobrevino entre los estados del norte y el sur de la unión americana, lo que lo obliga a cambiar el rumbo y entrar al ejército donde alcanza en 1863 el grado de Teniente Coronel. En ese mismo año, en la Batalla de Gettysburg, cae prisionero y es conducido a la ciudad de Virginia donde sufre cautiverio por varios meses. A pesar del encierro su instinto creativo no lo desampara y a petición de sus compañeros escribe el libro “Experiencias de un prisionero de guerra” que es publicado posteriormente. Ya puesto en libertad renuncia a su cargo y determina venir a nuestro país para recuperar su salud.

Al llegar a la isla de Cuba, fue nombrado Cónsul de los Estados Unidos en Trinidad. Es en esta propia villa, en 1868, cuando abandona su cargo y junto a otros cubanos responde al llamado del padre de la Patria Carlos Manuel de Céspedes, de luchar por la independencia de Cuba. Comenzaría así otra epopeya para este descendiente de los fundadores de la colonia Fernandina de Jagua. Fue nombrado General del Distrito de Trinidad y después General en Jefe de Las Villas. Pasa el tiempo y el gobierno cubano lo designa Jefe del Estado Mayor de las fuerzas revolucionarias. Aunque su intrepidez lo mantenía firme en varios combates, es herido en uno de éstos por un proyectil que le atraviesa un pie, inutilizándolo para la vida militar. A pesar de su limitación decide salir de la isla y cumplir una misión del estado revolucionario cerca del gobierno americano y así curarse de sus heridas y recobrar la salud, pero la suerte lo abandona y es hecho prisionero en Cayo Cruz por marinos del cañonero “Vigia”. A pesar que la diplomacia norteamericana intervino para librarlo de la muerte, es fusilado el primero de julio de 1871 en la ciudad de Puerto Príncipe, actual Camaguey. A su cadáver le fue negada la sepultura en el cementerio y hasta el presente se ignora el lugar donde reposan sus restos.


En el boulevard de La Perla del Sur, Cienfuegos, exactamente en la fachada del restaurante “La Verja”, existe una tarja donde indica que en ese lugar estuvo ubicada la casa de la familia Fernández Cavada y Howard, la misma que donó los conjuntos escultóricos de los leones que marcan la entrada Este del Parque José Martí, núcleo fundacional de lo que es hoy la Linda Ciudad del Mar. 

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